Premios Dardo

¡Qué buena mañana!

Hoy estamos de enhorabuena. Nos hemos despertado con la noticia de que www.facebook.com/feelandfelt , un proyecto precioso que realiza adornos, juguetes y demás creaciones a mano con fieltro y otras telas, nos ha otorgado el galardón virtual Premio Dardos. Este premio es importante para mí porque es un reconocimiento al esfuerzo y la dedicación que supone iniciar y mantener un espacio en la red, de modo que tanto yo, como la gente que hay detrás de www.lavidaencuentos.com estamos muy, muy contentas.

¿Quién promueve el premio?

Estos premios los promueven las propias páginas entre sí, reconociéndose mutuamente su creatividad, valor literario, estético, ético,… Su origen es desconocido, o al menos, yo no he sido capaz de encontrarlo. El objetivo, además de un dulce reconocimiento público es confraternizar entre los diferentes blogs y multiplicar su popularidad por la red. Las reglas son muy sencillas: cuando nos otorgan un Premio Dardos adquirimos el compromiso de entregar el galardón a otros 15 blogs y páginas; de modo que los Dardos continúen un viaje infinito propagando ilusión, optimismo y entusiasmo.

Mis 15 elegidos.

Aquí van mis 15 elegidos. Son los 15 que despiertan mi admiración, cariño y constituyen mi fuente de inspiración.

  • Respetar para Educar: página donde se ofrece orientación en la crianza y se pueden leer excelentes artículos muy educativos. Premio por su enorme interés y calidad. Y porque le estoy muy agradecida como mamá. www.respetarparaeducar.com
  • Semillando Sotillo. Verduras y Hortalizas de cultivo ecológico. Premio por su preocupación por el medio ambiente, la salud y el interés de sus post. semillandosotillo.com
  • Monetes. Tienda física y online de productos naturales y artesanales para bebés, niñas y niños. Premio por su creatividad, originalidad y su compromiso con la crianza con apego. www.monetes.es
  • Lactancia materna. Página dedicada a la información sobre la lactancia materna y promoción de la misma. Premio por abrirnos los ojos y por recordarnos cada día nuestra condición mamífera. Página en facebook: https://www.facebook.com/pages/LACTANCIA-MATERNA/39806646898
  •  A mamá y mamá. Blog de dos mujeres que reivindican la existencia de otros modelos de familia. Premio por atreverse a ser libres, por informar, por ser tan luchadoras y por haber sido fuente de nuestra inspiración en nuestro próximo cuento (Tenemos dos mamás). http://mamaymama.blogspot.com.es/
  • Renacuajos. Tienda online de productos para bebés y niños con un interesante blog: Premio por su naturalidad y sus comprometidos y valientes artículos. www.renacuajos.com
  • El Gato de 5 Patas. Servicio para la integración social de jóvenes y menores con discapacidad. Premio por su labor, su constancia, su trayectoria. www.gatode5patas.org
  • Por un parto respetado. Página dedicada al embarazo, parto y crianza respetuosa. Premio por su valentía, rigor y respeto hacia la mujer y el nacimiento. Y por todo lo que me enseñan cada día. http://porunpartorespetado.blogspot.com.es/
  • Love Baby, fotografía. Fotógrafa muy creativa, especializada en bebés, niños y niñas y mujeres embarazadas. Premio por su delicadeza y el cariño que pone en cada foto. Con página en facebook: https://www.facebook.com/L.creste?fref=ts
  • Infoptimismo. Blog de noticias positivas que logran dibujarnos una sonrisa. Premio por cazar las cosas buenas en un mundo tan negativo. infoptimismo.blogspot.com
  • Panda con gafas. Blog que realiza un concienzudo examen de la situación económico política actual. Premio por ser tan crítico y tener tanta constancia (aunque no siempre coincidamos!) pandacongafas.blogspot.com
  • Cara de Luna. Blog de poesía. Premio por ser auténticos y por ser pura poesía. http://pilarypablo.wordpress.com/
  • Besos y Brazos. Asociación de apoyo al parto respetado, la lactancia materna y la crianza con apego. Premio por enseñarnos tantas cosas y defender lo más nuestro. http://asociacionbesosybrazos.blogspot.com.es/
  • El Antropólogo Perplejo. Blog de Antropología. Premio por su inquietud, sus ilusión por comunicar y conocer. http://antroperplejo.wordpress.com
  • Una antropóloga en la luna. Blog de Antropología. Premio por mostrarnos el colorido de la diversidad humana. http://unaantropologaenlaluna.blogspot.com.es

Y así, podría seguir y seguir. Hay tanta creatividad, pasión, información y dedicación que estos 15 dardos son sólo una pequeña muestra de aquello que voy teniendo la oportunidad de conocer. Pero espero que lleguen muy lejos.

La Navidad y sus leyendas a lo largo y ancho de este mundo

Un título ambicioso el de este post, porque no acabaríamos si quisiéramos recopilar de manera seria y concienzuda cada una de las tradiciones de sociedades que comparten con nosotros la Navidad. Modestamente, me voy a referir a unas cuantas, un puñado de leyendas y seres mitológicos que cobran vida en estas fechas y que, quizás por su exotismo, me han resultado especialmente atractivos.

Comenzamos en el otro extremo del mundo, China, y su versión de Santa Claus: Dun Che Lao Ren, cuyo nombre significa “Viejo de la Navidad”. Este viejecito, con unos cuantos kilos menos que Santa Claus, larga barba y bigotes y ataviado con un traje chino tradicional, deposita golosinas y juguetes en medias de muselina que los niños chinos cristianos dejan colgadas antes de ir a dormir.

En Japón, es Hoteiosho el que tiene esta tarea; un regordete y afable monje, que según cuenta la leyenda, tiene ojos en la nuca para vigilar el comportamiento de los niños.

Si viajamos hasta la lejana y veraniega Australia navideña, podemos encontrar allí al Santa Claus original cuyo trineo es tirado por animales autóctonos, como no podía ser de otra forma, siete divertidos canguros blancos (White Boomers). La figura de Santa Claus, convive con Swagman, un paisano mejor aclimatado, vestido con pantalones holgados y sombrero, que reparte sus regalos, en su versión más modernas, a bordo de un todoterreno, y en la más clásicas, con un pesado saco que carga a la espalda.

En países de habla hispana la entrega de regalos están mayoritariamente atribuida a los Reyes Magos e incluso al Niño Jesús, pero podemos encontrar también a su colega norteamericano, Santa Claus, cuyo nombre variará según países y/o regiones. Por ejemplo, en Chile será el “Viejito Pascuero”, “Papá Noel” será llamado en Colombia, Ecuador, Paraguay, Bolivia, Argentina, Uruguay, y en España, “Santa Claus”, “Santa Clós” o sencillamente “Santa” en Venezuela, Panamá, El Salvador, Guatemala, México, Cuba, República Dominicana, Puerto Rico, Perú; y “Colacho” en Costa Rica.

En Rusia,la Navidad está teñida de blanco, y es Ded Moroz, “Abuelo del Hielo” o “Abuelo de las Nieves” y su nieta, Snegúrochka “la Doncellade las Nieves”, quienes, ensustitución de San Nicolás, que repartía los regalos entre la comunidad ortodoxa antes de la instauración del comunismo. La creación de esta figura pagana, tiene muchos paralelismos con Santa Claus, un hombre mayor, barbudo, abrigado con una túnica azul y montado en un trineo.Por cierto, que los rusos no celebranla Navidadel 24 de diciembre, sino los días 6 y 7 de enero, ya que siguen el calendario juliano.

En Alemania,la Navidad comienza el 6 de diciembre, coincidiendo con San Nicolás, Der Weihnachtsmann, u “Hombre dela Navidad”, también Santa Claus, ha desplazado en algunas regiones a la más tradicional figura de Christkindl (el Niño Jesús) quien trae los regalos la mañana de Navidad.

En algunas regiones de Italia, el personaje encargado de repartir los regalos es muy diferente, y por cierto, mi preferida: la bruja Befana. Cuenta la leyenda que dicha bruja rechazó la invitación de los Reyes Magos cuando estos le ofrecieron acompañarles a Belén a conocer al Niño Jesús. Con el tiempo, Befana se arrepintió tanto que desde entonces, todos los años recorre las casas donde habitan niños dejándoles regalos, buscando entre ellos al Niño Jesús.

En los países escandinavos son Jultomten y Julenissen (en sueco y en noruego, “Duende de la Navidad”), unos gnomos con malas pulgas que viven bajo las casas y reparten sus regalos cuando los niños han sido buenos, y Joulupukki (Santa Claus).

Pero en algunos casos, estos personajes no vienen solos. En Francia, Père Fouettard (padre de los azotes), Knecht Ruprecht en Alemania, Krampus en Hungría y Austria, son ejemplos de personajes más o menos crueles, más o menos horrendos (Krampus es un demonio), que inspiran temor a los niños y que castigan a los que se han portado mal.

Para acabar con este pequeño recorrido, citar que aquí, en la península, tenemos al Olentzero, un enorme carbonero que en el País Vasco baja del monte con un saco lleno de regalos, en Cantabria el Esteru, un leñador, en Galicia el Apalpador, un gigante carbonero que comprueba, tocando las barriguitas de los niños, si están bien alimentados y les deja regalos.

Así, multitud de personajes anidan en el imaginario colectivo dela Navidad, se transforman y a las costumbres de las sociedades que los alimentan. ¿Cuáles son los vuestros?

Y ahora que hablamos de Santa Claus…¿Cómo surge este personaje?

Santa Claus o cualquiera de sus versiones, está inspirado en el personaje real de San Nicolás, que vivió en alrededor del año 300 en Turquía, y al que se le atribuyen numerosos milagros (como la curación de unos niños acuchillados). Cuentan que sentía especial predilección por los niños y que repartía regalos entre los mismos.

El culto a este santo fue muy popular en muchas regiones europeas, y cuando los holandeses emigraron a Norteamérica y llevaron consigo su festividad en honor a San Nicolás (Sinterklaas) celebrada entre el 5 y el 6 de diciembre, rápidamente, se adoptó dicha costumbre, y Sinterklaas pasó a ser Santa Claus. Con el tiempo, se fue transformando en el personaje que todos conocemos actualmente: abandonó su mitra y vestidos de obispo, engordó unos cuantos kilos y se dejó crecer una espesa barba blanca. Una vuelta de tuerca más se la dio la empresa Coca-Cola, en los años 30, redondeando aún más su figura y tiñendo de rojo sus atuendos. Y así, nace Papá Noel. Me pregunto si este año vendrán cargados de cuentos.

Los Reyes Magos…¿La primera gran mentira o una gran ilusión?

Bondades y perjuicios de la ficción más dulce.

¿Es ético engañar a los niños? Cuando era más joven me planteaba este dilema y por aquel entonces lo tenía bastante claro: yo no voy a engañar a mis hijos. Recibirán sus regalos, pero sabrán de dónde vienen y quién los puso ahí.
Pero cuando los hijos llegan, las cosas se ven de otro modo.
Revisando mi propia experiencia vital; cuando no podía dormir y me traían una tila a la cama porque los nervios me encogían el estómago; pienso en lo dulce de aquella sensación. Tener la certeza de que tres desconocidos, con sus tres camellos, en algún momento de la noche cogerían el ascensor, entrarían en nuestra casa, leerían mi carta con una copa de coñac y los últimos polvorones y regresarían al lejano Oriente no sin antes haber dejado sus regalos; era tan emocionante que no quisiera privar de ello a mi hijo. En mi caso, mis padres eran de aquellos que se esforzaron especialmente en mantener la ilusión, engalanando la ficción hasta el límite de pintarse los labios de marrón y dejar la marca en el vaso (¡como si Baltasar destiñese!) o volcando el cubo vacío que dejábamos para los camellos en la cocina. ¿Cómo no me lo iba a creer?
Pero al crecer, algunas piezas dejan de encajar y comienzan las preguntas. Preguntas, por cierto, para las que mis padres siempre tenían una respuesta: ¿por qué Baltasar está pintado? Porque es de mentira. ¿Por qué toda la gente está comprando juguetes? Porque hay muchos cumpleaños. ¿Por qué está la cabalgata en la tele y por nuestra calle está pasando otra cabalgata? Porque tienen ayudantes. Por qué, por qué, por qué. El pensamiento lógico comienza a abrirse paso y los cimientos de la ficción se tambalean.
Y entonces, hay que decir la verdad; porque lo que habíamos contado, hasta el momento, era una mentira. Podemos llamarlo juego o teatro, eufemismos, más amables; pero en el fondo, sigue siendo una mentira, una gran mentira.
Muchas personas defenderán que con esta fiesta disfrutamos todos, participando en la ilusión de los niños; y que lo que viene después, al cabo de unos años, cuando se destapa la liebre, tampoco es tan dramático. Es un hecho que la decepción existe, pero en la mayoría de los casos, no va más allá de caras largas y algún reproche. Ilusión = 1 , Decepción = 0
Otras muchas personas, me atrevería a decir, cada vez más, ven en el juego una mentira. Y una mentira gorda. Si partimos de que el niño confía en nosotros ciegamente; jugar al juego de la mentira de los reyes significa aprovecharnos de esa confianza, cometer un exceso y quebrantar las leyes del respeto. Lo que viene después de las miguitas de polvorón sobre la mesa que a los reyes se le olvidó recoger, es bastante más importante; y aunque no nos pueda parecer tan dramático a los ojos del adulto, podría ser experimentado como un fraude: “Todo el mundo me ha engañado”. El alcance de este sentimiento dependerá de la capacidad de relativizar de los adultos. Quizás, es que a los adultos muchas de las decepciones y frustraciones infantiles no nos parecen tan dramáticas. Así, desde este punto de vista, Ilusión = 0, Decepción = 1.

Por mi parte, sin entrar en el origen judeo-cristiano de la tradición y su cabida en una sociedad laica (considero que el mito de los Reyes Magos está incorporado en el imaginario colectivo) creo que la magia que tiene esa noche es innegable. El teatro está tan eficientemente coordinado y la complicidad entre los adultos tan desarrollada, que no formar parte del juego resultaría extraño. Hasta aproximadamente los 6 o incluso los 7 años, el pensamiento mágico predomina en las cabecitas infantiles y es estimulante, alentador y saludable emplear recursos fantásticos; que además de desarrollar la creatividad de los niños, les servirán de refugio de la cruda realidad. Desde esta perspectiva, los Reyes Magos, Garbancito o el ratoncito Pérez están al mismo nivel. Cuando en un pasacalles se para a nuestro lado Bob Esponja, el niño de 3 años no está pensando en que hay una persona debajo “pero fíjate qué bien que está hecha la goma espuma que parece de verdad”, sino que cree firmemente que está saludando al mismísimo Bob Esponja. En ese momento, a nadie se le ocurre romper la magia…¿Por qué habría que hacerlo con los Reyes?
Para mí, la diferencia está cuando surgen las preguntas. El niño duda, y cuando duda, creo que hay que contarle la verdad. En mi caso, creo que todas aquellas respuestas bienintencionadas pero visiblemente apuradas, estuvieron de más. Quizás trataron de prolongar lo improlongable, resistiéndose a que me hiciese mayor; pero cuando me enteré y me requeteenteré, me quedé con cara de póker y sí, ciertamente, me sentí defraudada unos cuantos días. Probablemente no tuvo más importancia, aunque no me atrevería a afirmar que en todos los casos pudiera ser igual. Pero…¿cómo lo contamos? ¿cómo podemos hacer que el chasco sea menor? Creo que la delicadeza y el respeto, ante las primeras dudas, pueden evitar males mayores: hacer a los niños partícipes del secreto e invitarles a intercambiar regalos o hablarles de cómo otros personajes llevan regalos en el resto del mundo son estrategias que permitirán al niño ir asimilando la verdad sin conflictos.
En todo caso, el hecho de que escojamos una u otra alternativa es una opción personal y familiar y la fiesta, debería poder seguir siendo disfrutada por todos los niños; las tilas en la cama podrán seguir estando ahí, y la ilusión manteniéndose viva de igual manera. El secreto estará en cómo, los adultos, vivenciemos y preparemos esa entrega de regalos, para que en nuestra casa, sea como sea, la noche de reyes continúe siendo la más especial y esperada.
¡Felices Reyes!