¿Y a tí, qué autor te toca?

Ellas y ellos saben contar historias como nadie, historias que nos tocan el alma. Son fabricantes de tesoros que llenan de color nuestras estanterías. Esta vez, he recopilado los que más me gustan, de la A a la Z. ¿Cuál es el tuyo?

Con la A: Anna Llenas “Vacío”. La autora del famosísimo “Monstruo de colores” nos acaba de impresionar con su último trabajo: “Vacío”. Un libro continuista con el genial estilo de Anna Llenas pero más intimista y reflexivo si cabe que los anteriores….Y es que, de alguna manera, todos tenemos un vacío…Y tú, ¿cómo lo llenas?
Con la B: Babette Cole. “¡Mamá puso un huevo!” El más representativo de sus trabajos, pero cualquiera de sus títulos sobre el ciclo de la vida, tratado siempre sin tapujos y con sentido de humor, son imprescindibles.
Con la C: Catherine Cowan.  “Mi vida con la ola”. Preciosa adaptación del cuento de Octavio Paz, ilustraciones realistas que enamoran y sorprenden. Un cuento que no cansa y que guardarás para siempre como un tesoro.                                                                                                  fiCon la CH: Chris Wormell “Fieras Feroces”. Divertido cuento sobre el miedo: Juan se ha perdido en un bosque que según su mamá, está lleno de fieras, pero las cosas nunca son como parecen. Un cuento sobre los prejuicios, muy interesante para leer entre líneas.

Con la D: Debbi Gliori “Siempre te querré, pequeñín” Una de las autoras más dulces de toda nuestra lista; acompañada aquí de su trabajo más conocido; una historia que ilustra el amor incondicional de una mamá hacia su hijito.
Con la E: Eric Carle “Una casa para el cangrejo ermitaño” El maravilloso estilo colorista del autor de la inolvidable pequeña oruga glotona nos deleita aquí con una preciosa historia de cooperación y solidaridad.casaCon la F: Fernando Lalana Si hiciste la E.G.B, quizás recuerdes con cariño a Doble-P, uno de los mejores personajes de este autor. Aquí, os traemos uno de los cuentos de la magnífica colección Cuentos de colores, cuentos dobles con la perspectiva de los malos de las historias: El flautista de Hamelín/El alcalde de Hamelín, para leer del derecho y del revés; porque la vida, no tiene solo una versión.
Con la G: Guido van Guenetchen Aunque es un autor prolífico con títulos maravillosos como Conmigo , no he podido resistirme a nombrar aquí el aclamado “¿Puedo mirar tu pañal? que alucina a los más chiquititos con sus desplegables y encanto.
Con la H: Hervé Tullet Los libros de H.Tullet son siempre un derroche de creatividad, combinando el cuento con el juego. Todos son sencillamente magníficos, pero en este caso os traemos el que más juego nos ha dado de todos: “¡A garabatear!”
Con la J: Julia Donaldson Una de las mejores de este listado, desde mi punto de vista. Alegre, desenfadada, ágil…. roomTodos los cuentos de esta autora (por cierto, tiene una larga lista) son maravillosos. En su caso, suelo recomendarlos en inglés porque están rimados, pero existe la versión traducida al castellano de los más famosos. Aquí os traemos “Cómo mola tu escoba” (“Room on the Broom”), donde la ayuda mutua es el valor de fondo de la historia.
Con la K: Koen van Biesen Un autor quizás no tan conocido pero a tener muy en cuenta por el estilo de sus ilustraciones y sus magníficos argumentos. Aquí, “El vecino lee un libro”, un original y desternillante cuento sobre la convivencia.
Con la L: Lawrence Schimel, que tiene en su haber una larga lista de cuentos impactantes y comprometidos, como “Volando cometas”, que trata el tema del VIH. Pero en este caso, os traemos un trabajo más desenfadado, sobre autonomía, para los más peques: “Cosas que puedo hacer yo solo”
Con la M: Maurice Sendak No podía faltar en este listado el inmeso Sendak, un clásico por el que no pasa el tiempo. A pesar de llevar sin este autor ya unos añitos,Donde viven los monstruos” sigue siendo uno de los preferidos de niños y mayores. Maurice S. inventó una nueva manera de contar las historias, fue un verdadero transgresor en su época y sus ilustraciones vintage son un verdadero tesoro. mons Con la N: Noemí Villamuza No quería dejar fuera a la ilustradora de “Siempre te querré” porque sus ilustraciones me enamoraron a primera vista. Este es un cuento de ese que las mamás nos autoregalamos, profundamente emotivo, acerca del amor entre madres e hijos y el devenir del tiempo.
Con la O: Oliver Jeffers. Quizás, mi preferido de este listado sea “Perdido y Encontrado”. lost       Las carismáticas y sencillas ilustraciones y el fondo conmovedor de esta preciosa historia me tocaron el corazón en su día. Para mí, imprescindible.
Con la P: Patricia Geis. Creadora de la colección Niños del Mundo, unos cuentos preciosos sobre la diversidad étnica de nuestro planeta; en los cuales, a través de un niño inuit o maorí, o una niña masai, o nenet, descubriremos cómo se vive en otros lugares de la tierra, cómo se organizan sus familias, de qué se alimentan o cómo son sus casas. Y lo que me parece especialmente importante es que al final, sus conflictos, no son muy diferentes a los de cualquier otro niño de cualquier otro lugar del mundo.
Con la Q: Quentin Blake y su “Doña Emérita sobre ruedas”. Cuento divertido y chispeante, que siempre deja buen sabor de boca y que a través de la pobre Emérita nos servirá para aprender la importancia de ser creativos para solucionar los problemas y conseguir nuestros objetivos.
Con la R: Raymon Briggs. No podíamos dejarnos fuera un cuento navideño “Papá Noel” que de una manera tan original y divertida ha tratado la figura del mítico Santa Claus. Por hacernos reír, porque soporta maravillosamente bien el paso del tiempo, por el formato cómic y simplemente, porque es genial, R. Briggs está en nuestra lista.
Con la S: Shaun Tan, autor del delicado y conmovedor “El árbol rojo”, un cuento para los mayores, que trata con maestría la soledad y la tristeza, la esperanza y la ilusion, donde cada ilustración es una verdadera obra de arte.arbolCon la T: Tomi Ungerer y su aclamado “Los Tres Bandidos” que continua resistiendo el paso de los años (se editó por primera vez en el 61). Una historia que comienza de forma siniestra y oscura va tomando poco a poco color y calidez, y que ha sido capaz de asombrar, entretener y conmover a adultos y niños de diferentes generaciones.                     Con la U: Ulises Wensell  No podría dejar fuera lolaa uno de los mejores ilustradores de este país, al que ya le dediqué una entrada en este blog por su delicadeza y la belleza de sus trabajos. Ulises ha sido un ilustrador muy prolífico y carismático, en este caso, rescatamos el bonito cuento sobre diversidad “Lola la Loba”
Con la V: Valerie Thomas, que junto a Korky Paul han creado el maravilloso personaje de “La bruja Brunilda”, a la que le siguen varios cuentos con sus aventuras y desventuras, siempre para partirse de risa.
Con la W: Werner Holzwarth, ¿cómo podía faltar el desdichado topo que un día salió de su agujero y…? “El topo que quería saber quién se había hecho aquello sobre su cabeza” es uno de esos cuentos ingeniosos, inolvidables y para partirse de risa que nos seguirá divirtiendo, y de paso, enseñándonos “ciertas cosas” sobre los animales. Por todo ello, era de recibo citar aquí a Werner H.
Con la X: Helen OXenbury No podía faltar “Vamos a cazar un oso”, uno de esos cuentos sumativos que acabamos aprendiendonos de memoria porque leemos y releemos y volvemos a leer.
Con la Y: Yasunari Murakami. Otro ilustrador como protagonista, sencillamente, porque las ilustraciones del cuento “999 hermanas ranas” me parecen  magníficas, frescas, originales, divertidas, y están llenas de energía y movimiento. La historia, de solidaridad y cooperación familiar es igualmente maravillosa. Para mí, uno de los mejores cuentos de 2010.her Con la Z: Marta Zafrilla. Hijito Pollito” es uno de los cuentos más tiernos de nuestra lista; de fondo, una familia diferente. Un cuento sobre la tolerancia, el amor y el cariño, perfecto para hablar sobre la adopción o la diversidad familiar. 

Ni son todos los que están ni están todos los que son, pero es una pequeñísima muestra de la A a la Z de los que son para mí los mejores autores (y algún que otro ilustrador que se me ha colado) del panorama actual. ¡Espero que os haya gustado!

Los miedos y los cuentos infantiles

Existen muchas maneras de intervenir ante el miedo infantil. En este artículo, vamos a hablar del uso de los cuentos para manejarlo. Ya en anteriores ocasiones hemos destacado el poder que tienen los cuentos para despertar el interés de la niña o el niño y de lo rápido que desata mecanismos de identificación; personajes a los que les suceden cosas similares o se ven embargados por emociones parecidas; lo cual facilita establecer paralelismos y al resolverse la historia, interiorizar actitudes y aprender soluciones creativas. Así, con respecto a la emoción “miedo”, el cuento continúa siendo una herramienta maravillosa para abordarla. Su eficacia reside en la posibilidad que nos ofrece de sumergirnos en la historia, vibrar con la emoción y luego volver a salir indemnes: conocer al personaje, identificarnos con él, espantarnos con los mismos horrores y vencer nuestros “sus” miedos mediante algún ingenioso subterfugio.

miedo y los cuentos

miedo y los cuentos

Es decir, permite dosificar los miedos, aproximándonos a ellos poco a poco, por lo que repetir la historia garantiza tener el dominio de la situación al saber qué es lo que va a pasar a continuación y cómo se resolverá la terrorífica historia.

La primera estrategia que vamos a mencionar es el poder. Cuando se trata de monstruos, brujas, oscuridad u otros elementos atemorizantes, es verdaderamente placentero experimentar tal poder sobre los mismos. Donde viven los monstruos, un clásico de culto que nos fascina, en el cual el protagonista doblega a los miedos (se convierte en el rey de los monstruos), es un ejemplo muy explícito de ese gobierno sobre la emoción.

miedo y cuentos

miedo y cuentos

Otro recurso para vencer temores en los cuentos es la transformación. Darle la vuelta al elemento atemorizante, simplificarlo, ridiculizarlo, o incluso entenderlo y comprender su origen. “Una pesadilla en mi armario”, http://www.lavidaencuentos.com/book/141/una-pesadilla-en-mi-armario donde se desmonta el miedo y se presenta a la pesadilla como un sujeto desvalido e igualmente temeroso, consigue arrancar una sonrisa y perder el miedo.

En todo caso, para que surta el efecto deseado, es necesaria la identificación con el o la protagonista; personajes que sufran los mismos temores y que acaben por superarlos, ayudan al niño a vencer sus propios terrores, a través de los zapatos del héroe o heroína de la historia; que no siempre tiene por qué ser un personaje alejado de la realidad como una princesa o un super héroe, sino que podemos quedarnos en niños y niñas con vidas cotidianas y temores cotidianos.

Además, presentar soluciones imaginativas, divertidas e ingeniosas, puede ser muy estimulador. Se trata de dotar al niño o niña de herramientas para que posteriormente, se pueda enfrentar a sus miedos él solito. Encontramos en esta línea cuentos como No temo la oscuridad, http://www.lavidaencuentos.com/book/126/no-temo-la-oscuridad donde un pequeño muñeco infunde coraje al protagonista o la brillante Ana de Cuando Ana tiene miedo http://www.lavidaencuentos.com/book/146/cuando-ana-tiene-miedo.

En algunos casos, funcionan mejor los cuentos inventados: buscamos un personaje con quien el niño o niña se pueda identificar: que se parezca físicamente al niño y que tema las mismas cosas. Y generamos una historia con ello. Veremos enseguida cómo el niño o niña se sonríe, comprendiendo la identificación.

Así, existe un abanico amplio de cuentos donde podemos elegir, siempre de acuerdo a la edad y a los intereses del niño o niña, encontrando soluciones más allá que en los cuentos “de miedo”, propiamente dicho, ya que el temor es absolutamente libre y no se restringe a las brujas, los ogros y bosques tenebrosos, sino también a miedos más reales, como la separación. En este sentido, podemos buscar en otras categorías de la web, como por ejemplo el delicado y realista “¡Hasta la tarde!” http://www.lavidaencuentos.com/book/133/hasta-la-tarde, donde los protagonistas permanecen en la guardería mientras sus papás trabajan.

En todo caso, destacar una vez más el gran valor del cuento infantil como aliado en la aventura de crecer. miedo y cuentos